Fases del Alzheimer

Fase 1 - Preclinica. Función normal. No hay síntomas. Al menos 10 años antes del primer síntoma...

El paciente no experimenta ningún problema de memoria ni cognitivo. Una entrevista con un Neurólogo no detecta ninguna alteración o síntomas de demencia. Hoy creemos que esta fase comienza muchos años antes de los primeros síntomas. Es objeto de intensa investigación para poder encontrar en pacientes con riesgo, alguna prueba de imagen o análisis que permita predecir la enfermedad con seguridad antes de que se manifieste.

Fase 2 - Deterioro cognitivo muy leve. Fase prodromica.

Difícil de detectar clínicamente en test neuropsicológicos. Existen pruebas de imagen y biomarcadores de líquido cefalorraquídeo que en el contexto clínico adecuado pueden ser altamente sensibles y específicos de enfermedad de Alzheimer. El paciente presenta pequeños problemas de memoria, olvido de algunas palabras que no provocan alteración importante de sus tareas diarias. La familia, compañeros pueden notar ciertas dificultades. Es posible detectar en la visita con el Neurólogo y el Neuropsicólogo éstos problemas.

Fase 3 - Enfermedad de Alzheimer leve

Los problemas comienzan a ser más evidentes. Se olvida la mayoría de la información reciente. Dificultad con el cálculo, tareas complejas, razonamiento abstracto, manejando el dinero, cambios de humor, retraimiento social y de situaciones complejas. Clara afectación de las actividades del día a día.

Fase 4 - Enfermedad de Alzheimer moderada.

Los trastornos de memoria y pensamiento son muy evidentes. La dependencia para actividades diarias se hace mas intensa. No recuerdan su dirección o teléfono. Se muestran confusos acerca de que día es hoy o donde están. Tienen problemas encontrando la ropa adecuada y vistiéndose. Son capaces de realizar auto aseo con ayuda y comer solos y recuerdan bien su historia personal antigua.

Fase 5 - Enfermedad de Alzheimer severa.

La memoria continua empeorando, pueden comenzar cambios de personalidad y conducta con agitación importante que haga muy difícil la convivencia. La dependencia para la mayoría de las actividades básicas de la vida diaria es prácticamente total. Diferencia caras familiares de no familiares pero puede ser muy difícil decir sus nombres o especificar la relación. El trastorno del ciclo sueño-vigilia es muy frecuente durmiendo durante el día y agitándose por la noche. Comienza el trastorno de control de los esfínteres. Es muy posible que se vuelva paranoico y celoso y que presente conductas sexuales y de alimentación inapropiadas. Tiende a perderse y vagabundear. En el estadio final el individuo pierde la capacidad de responder a su entorno, conversar y eventualmente caminar sin ayuda. Puede ser capaz de decir palabras o frases sueltas. Es preciso alimentarlos y asearlos. Tienden a estar más rígidos, es probable que tengan problemas para tragar y sus músculos se atrofian.